En el deporte el Rey Midas es un cuento de hadas

Muchos deportistas de élite no son capaces de gestionar bien sus ganancias, no digieren el éxito y escasos años después de dejar sus carreras deportivas se arruinan, a veces por  malas inversiones o porque de plano lo dilapidan.

Es de suponer que todos los deportistas famosos deben tener su futuro y el de sus hijos asegurado con el enorme sueldo que perciben, ya sea durante su carrera e incluso luego de terminada la misma.

Casos como el de Beckham o Jordan que son deportistas ya retirados y explotan su imagen para vender y aún seguir ingresando millones a sus respectivas cuentas bancarias, y como el de estos dos ex atletas hay muchos más que aprovecharon sus días de fama para invertir muy bien su dinero.

Pero la fama a veces puede llegar con un costo muy caro, especialmente para aquellas personas que no saben cómo manejarla; se ven tan deslumbrados por el dinero, las apuestas y los excesos que pierden el rumbo de su vida. Los deportistas, a pesar de su innato talento, no han sido ajenos a ello.

Futbolistas, jugadores de la NBA o de la NFL, son los que más protagonizan este tipo de noticias. Jóvenes de entre 20-30 años que ganan miles de millones de dólares al año, lo que reciben de los clubes y los distintos contratos con marcas publicitarias. Un cóctel un tanto peligroso, que en muchas ocasiones acaba con el jugador arruinado. De hecho,  según ‘Sport Illustrated’, el 60% de los jugadores de NBA no tienen nada de dinero, tan sólo cinco años después de dejar las canchas. Este porcentaje aumenta hasta un 79% en el fútbol americano.

Estos son apenas algunos casos para la historia

Iván Zamorano (Chile)

El ex futbolista chileno supo llevar adelante una exitosa carrera durante 15 años y pasó por clubes como Real Madrid, de España, e Inter, de Italia. En los tiempos en los que el chileno era goleador y figura con reconocimiento mundial, el Inter había pagado 7 millones de dólares por tenerlo en su plantilla y le abonaba un salario que se acercaba a los 2,5 millones de dólares por temporada. Pero hace poco se conoció que también tiene grandes problemas económicos. Debe más de 3 millones de dólares por créditos. Ya vendió su casa, catorce apartamentos, un auto de lujo y planea vender más bienes para poder quedar al día.

Andreas Brehme (Alemania)

El jugador que convirtió el gol con el que Alemania se proclamó campeón del mundo en Italia 90 vive su momento más difícil. A los 53 años, el ex defensor está arruinado y con muchas deudas. El diario alemán Deutsche Welle informó que tiene una deuda de 200 mil euros y que le ofrecieron limpiar baños.

«En el caso de Brehme, su último trabajo conocido con un ingreso fijo lo tuvo en 2006, cuando ocupó en Stuttgart la posición de asistente técnico. Desde entonces, y con cada vez menos frecuencia, se le había visto en diferentes avisos publicitarios o participando en eventos públicos», contó el periódico.

Christian Vieri (Italia)

El exdelantero de la selección italiana, que ahora tiene 40 años, ha sido la última estrella del deporte que reconoce haber perdido todo el dinero ganado durante su carrera. Después de 19 temporadas en la élite, el exjugador, entre otros equipos de Lazio, Atalanta, Inter o Atlético de Madrid, creó una empresa junto a su madre, pero el resultado de la inversión no ha sido el esperado y Christian Vieri ha perdido cerca de 16 millones de euros con el negocio. Amante de las fiestas y siempre rodeado de bellas mujeres en su etapa como futbolista, ahora quiere una oportunidad en un banquillo para poder salir adelante.

Garrincha (Brasil)

Manuel Francisco dos Santos, «Garrincha», fue un talentoso puntero brasileño que participó junto a Pelé de la histórica selección que ganó los mundiales de 1958 y 1962. Pero su falta de educación lo perjudicó al momento de enfrentarse con la fama, y murió a los 49 años sumido en la pobreza y la depresión. Garrincha, que fumó desde los diez años, disfrutó de todo lo que le gustaba: las apuestas, el alcohol y las mujeres. Tuvo 14 hijos reconocidos. Fue bautizado por los brasileños como la “alegría del pueblo”.

George Best (Irlanda)

Considerado el mejor jugador irlandés de la historia. Nunca disputó un Mundial, pero lideró al Manchester United en el camino para se campeón de Europa y se quedó con el Balón de Oro de la revista France football en 1968. Pero además de su talento en la cancha, Best ganó fama por su estilo de vida, y su orgulloso reconocimiento a su gusto por el alcohol y las fiestas. Una vez estuvo tres meses preso por conducir ebrio, sufrió problemas en el hígado y en el 2002 le hicieron un trasplante.
“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida” y “gasté mucho dinero en licor, mujeres y autos de carreras. El resto lo despilfarré”, fueron algunos de sus comentarios. Pero en un mensaje a sus fanáticos cuando ya estaba grave les dijo “no mueran como yo”. El “Quinto Beatle”, como era conocido, falleció el 25 de noviembre de 2005.

Mike Tyson (Estados Unidos)

Fue uno de los boxeadores más famosos y exitosos de todos los tiempos y seguramente lo recuerdas por haberse comido la oreja de otro boxeador durante una pelea. “El hombre más malo sobre la tierra” se declaró en bancarrota al haber gastado toda su fortuna de más de 300 millones de dólares en lujos, su adicción a la cocaína, fiestas y mujeres. Durante varios años se la pasó en bares de mala muerte e involucrado en peleas callejeras, sin embargo, para su buena suerte en los últimos años ha logrado recuperarse gracias a su participación en algunas películas y series de televisión.

Evander Holyfield (Estados Unidos)

Otro campeón de boxeo. De hecho es a él a quien Tyson le mordió la oreja durante una pelea. Durante su trayectoria ganó 250 millones de dólares, pero todo se esfumó en autos de lujo, fiestas privadas, una casa de 109 habitaciones, 17 baños, sala de cine y una alberca olímpica. Su regreso contra Nikolai Valuev frenó la sangría económica que sufría. La necesidad de mantener a sus once hijos y sus deudas lo obligaron a dejar el retiro.

Scottie Pippen (Estados Unidos)

Jugó 17 temporadas en la NBA y ganó nada más y nada menos que 120 millones de dólares, además de seis anillos de campeón. El escudero de Michael Jordan perdió muchos millones en inversiones arriesgadas de lo más variopintas, desde aviación hasta comidas para gourmets pasando por complejos de lujo. Además, como muchos otros deportistas, se compró una gran mansión que terminó malvendiendo con grandes pérdidas. Acosado por las deudas, intentó sin éxito volver a la NBA en 2007 e incluso jugó en Finlandia y Suecia ya con 42 años para hacer caja.

Paul Gascoigne (Inglaterra)

El último juguete roto del fútbol inglés, que ya se volcó con el que fuera uno de los iconos de la década de los 90. Ingresó más de 14 millones de euros sólo en salarios (en aquella época los salarios no estaban tan disparados como en la actualidad) de los que ahora queda poco o nada. Sus adicciones, especialmente el alcohol, han sido las causantes de su ruina y de su actual estado. Se calcula que su patrimonio no supera las 80.000 libras. Ha pasado ya varias veces por rehabilitación y en 2016 sufrió una recaída grave después de un año sobrio.

Allen Iverson (Estados Unidos)

Nombrado el jugador más valioso o MVP de la NBA en 2001, acumuló solo en salarios 154 millones de dólares, a los que sumar sus jugosos patrocinios. Entre sus excentricidades figuran derrochar más de 40 mil dólares en un club de striptease. Perdió 4,5 millones por el embargo de su casa al no pagar la hipoteca y el Estado le llegó a embargar una cuenta por deudas de 800.000 dólares con una joyería de Philadelphia. Pese a sus ingresos de 62.500 dólares al mes, los gastos mensuales del escolta ascendían a 359.000 dólares, según TMZ. Entre sus cuentas, 126.000 dólares en pagar a acreedores, 20.000 dólares en partidas como ropa y otro tanto en comida más 40.000 de tintorería y 10.000 para entretenimiento y restaurantes, respectivamente.

Dennis Rodman (Estados Unidos)

Con los Pistons se llevó dos anillos, en 1989 y 1990 antes de jugar en los San Antonio Spurs, donde coincidió con David Robinson y Dalle Ellis. En esa época comenzó a teñirse el pelo y a vivir la vida de acuerdo con sus principios y valores, sin inhibiciones. Y aunque alcanzaron la final contra los Houston Rockets, al año siguiente entró en una operación de canje con el pívot Will Perdue que le permitió aterrizar en los Chicago Bulls. Junto a Jordan, Pippen y Kukoc, el de Treton, Nueva Jersey, se hizo legendario, conquistando tres títulos y liderando la faceta defensiva con amplitud. Todo ello con contratos millonarios y campando por la NBA como uno de los jugadores más cotizados de su época.
Pero atrás quedaron sus años de gloria con los Chicago Bulls, donde se unió a Michael Jordan y a Scottie Pippen para llevarse tres de los cinco anillos de campeón que tiene en su historial. Ahora sus problemas pasan por la manutención de sus hijos y su ex mujer, a la que le debe tanto dinero que podría ir a prisión si no hace frente a la deuda. Tras un paso fugaz por los Dallas Mavericks en 2000, donde sólo llegó a jugar en 12 partidos, Rodman se dedicó a otros menesteres como la lucha libre y los ‘realities’ de televisión, llegando a ganar concursos de dudosa reputación. Pero ya hace tiempo que su nombre no suena y que sus ingresos no son lo que eran.

Podríamos seguir mencionando otros lamentables casos, para al final concluir en que no importa como inicies, si no como termines.

Lucía Hernández Sánchez

Vivo entre deportes y George Harrison, la música entre mis pasiones y amores.

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