La forma de cubrir a una candidata también puede marcar la diferencia entre informar sobre su capacidad política y reducirla a su apariencia o vida privada.
Ese fue uno de los temas centrales de un taller organizado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), en el que se analizó cómo los medios pueden reproducir estereotipos de género y qué prácticas ayudan a evitarlos sin renunciar a la crítica periodística.
La actividad, denominada Periodismo con perspectiva de género en procesos electorales, fue impartida por Cirenia Celestino Ortega, directora de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), y estuvo dirigida a periodistas y personas que elaboran, editan o seleccionan contenidos informativos.
El análisis se realizó en el contexto del proceso electoral mexiquense 2026-2027, con énfasis en la responsabilidad de los medios al informar sobre las mujeres que participan en la contienda, sus propuestas y su trayectoria pública.
IEEM llama a revisar cómo se informa sobre las mujeres en política
Durante el mensaje de bienvenida, la consejera electoral y presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación del IEEM, Patricia Lozano Sanabria, destacó el papel de los medios de comunicación en la vida democrática.
A través de noticias, entrevistas, fotografías y publicaciones digitales, la ciudadanía conoce a quienes participan en política, sus trayectorias y las propuestas que presentan.
Por ello, Lozano Sanabria invitó a reflexionar sobre la imagen de las mujeres en la política que construyen los medios de comunicación y sobre la manera en que las decisiones editoriales pueden favorecer una cobertura centrada en su desempeño público o, por el contrario, en aspectos personales que no necesariamente contribuyen a evaluar su capacidad para ejercer un cargo.
La consejera electoral aclaró que incorporar la perspectiva de género no significa dejar de cuestionar a las candidatas ni limitar la crítica periodística. La diferencia consiste en examinar su trabajo con los mismos criterios periodísticos, sin reproducir estereotipos, descalificaciones o expresiones que puedan constituir violencia política contra las mujeres en razón de género.
Apariencia, familia y vida personal desplazan las propuestas
Durante el taller, Cirenia Celestino Ortega expuso situaciones cotidianas en las que la selección de titulares, fotografías y enfoques informativos puede reforzar prejuicios sobre las mujeres que participan en la vida pública.
La especialista explicó que el periodismo no solo consiste en narrar acontecimientos. También implica decidir qué voces se escuchan, cuáles temas reciben mayor atención y cómo se presenta a las personas ante la sociedad.
En ese proceso, una cobertura puede desplazar los asuntos de interés público cuando concentra la atención en la apariencia física, la vida personal o las relaciones familiares de una candidata, en lugar de informar sobre su trayectoria, sus decisiones y sus propuestas.
El taller abordó la violencia simbólica y mediática, a partir de ejemplos de titulares, fotografías y narrativas que pueden perpetuar estereotipos de género. Estas prácticas pueden influir en la percepción pública de las mujeres y restar espacio informativo a los temas relacionados con su desempeño político.
El análisis puso sobre la mesa la importancia de revisar los titulares, las imágenes y el lenguaje utilizados en las publicaciones, sin perder de vista el interés informativo ni el derecho de la audiencia a conocer y cuestionar a quienes aspiran a un cargo público.
Cómo incorporar la perspectiva de género en las campañas
Otro de los ejes fue la construcción de contenidos periodísticos con perspectiva de género durante las campañas electorales.
Celestino Ortega destacó la importancia de diversificar las fuentes, formular preguntas pertinentes y cuidar el lenguaje para ofrecer información equilibrada, contextualizada y útil para la ciudadanía.
También planteó la necesidad de seleccionar titulares e imágenes que reflejen los hechos y eviten reforzar estereotipos. Estas decisiones editoriales forman parte del proceso mediante el cual los medios jerarquizan la información y determinan qué aspectos de una candidatura reciben mayor atención.
La perspectiva de género no implica omitir cuestionamientos ni dar un trato favorable a las mujeres que participan en política. Por el contrario, permite mantener la exigencia periodística y el escrutinio público sin recurrir a enfoques que desvíen la atención de los temas centrales de una contienda: las propuestas, la trayectoria, las decisiones y el desempeño de quienes buscan representar a la población.
Violencia política de género: los riesgos en los medios
El último bloque del taller se centró en la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género (VPMRG) y en las formas en que puede manifestarse en los contenidos informativos.
Entre las prácticas analizadas estuvieron la invisibilización, la sexualización, la descalificación y la revictimización, conductas que pueden afectar la manera en que se reconoce y presenta la participación política de las mujeres.
La especialista abordó la responsabilidad de los medios para identificar estas prácticas y evitar que sus publicaciones reproduzcan o amplifiquen mensajes que vulneren la participación política de las mujeres.
El tema plantea un reto para las redacciones: distinguir entre la crítica legítima, que forma parte del ejercicio periodístico, y los enfoques que descalifican a una mujer por su género o recurren a estereotipos para presentar su participación política.
En este sentido, revisar el contexto, el lenguaje, las imágenes y las fuentes permite identificar posibles sesgos antes de publicar una información. La responsabilidad editorial también supone evitar que la cobertura contribuya a normalizar expresiones discriminatorias o a desplazar los asuntos de interés público.
El reto: informar sin reproducir estereotipos
La jornada dejó una reflexión central para la cobertura electoral: la forma de contar una historia también influye en la manera en que la ciudadanía conoce a sus representantes y evalúa sus propuestas.
Escuchar distintas voces, contrastar información y colocar los hechos en el centro de la cobertura permite ofrecer más elementos para que las personas formen su propio criterio.
En el contexto del proceso electoral mexiquense 2026-2027, el desafío para el periodismo consiste en mantener la independencia, la crítica y el rigor informativo, al tiempo que revisa sus propias prácticas para evitar que los estereotipos desplacen los asuntos de interés público.
La perspectiva de género no sustituye la labor crítica de los medios. Busca que las mujeres que participan en política sean evaluadas por sus propuestas, decisiones y resultados, sin que su apariencia o vida personal se conviertan en el centro de la noticia.

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