El retiro de un puesto ambulante a un costado de la Clínica 250 del IMSS, en la Colonia La Magdalena, evidenció las denuncias de comerciantes que aseguran ser víctimas de extorsión por parte de organizaciones que cobran cuotas para permitirles vender en la zona.
El afectado, identificado como Héctor Carvajal García, señaló que desde hace 13 años trabaja en ese espacio de manera independiente. Sin embargo, ayer inspectores municipales lo retiraron de manera selectiva, mientras que otros vendedores continúan en la zona porque pagan cuotas.

“Cobran entre 10 mil y 15 mil pesos por un puesto, además de 200 pesos semanales. Si no pagamos, nos quitan, como me pasó hoy”, dijo Carvajal, quien aseguró que al negarse a pagar sufrió el decomiso de su mercancía y hasta del carrito con el que trabaja.
Su esposa, María Francisca Serrano Arzate, agregó que al intentar dialogar con la organización que controla la zona, identificada como Conasup, le exigieron 45 mil pesos por un espacio de cuatro metros.
Yo no voy a trabajar para mantener a esa gente, solo quiero un lugar digno para vender. Hoy me tocó perder”, expresó.

Ambos denunciaron que el gobierno municipal y la Dirección de Gobierno conocen esta situación, pero permiten que continúe porque las cuotas aseguran la permanencia de los vendedores en la vía pública.
Serrano recalcó que “si nos van a quitar, que nos quiten a todos parejo, no solo a uno”, al recordar que en los alrededores del hospital y de la Comisión de Derechos Humanos se concentran decenas de comerciantes sin ser molestados.

Además, acusaron que durante el operativo los elementos de seguridad actuaron de manera “agresiva y grosera”, empujando incluso a mujeres para retirar la mercancía.

Hasta el momento, no han presentado una queja formal ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.
Los vendedores pidieron al Ayuntamiento de Toluca brindar espacios regulados para la gente independiente que trabaja de manera honesta, sin someterse a las presuntas prácticas de extorsión.

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