La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) podría estar concentrando en Atlautla registros de personas desaparecidas correspondientes a otros municipios, planteó Silvia Patricia Chica Rinckoar, directora ejecutiva del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), durante su participación en el Ciclo de Conferencias «Análisis de contexto en casos de desaparición de personas en México», organizado por FORENPSIC.
La especialista consideró atípico el volumen de casos atribuidos a ese municipio y mencionó a Ecatepec, Nezahualcóyotl y Cuautitlán como posibles lugares de origen de algunos de los casos contabilizados en Atlautla.
Atlautla, noveno lugar nacional en registros acumulados
Los datos de Red Lupa, iniciativa del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, permiten dimensionar el volumen de registros. En su actualización del 24 de agosto de 2026, la organización ubicó a Atlautla en el noveno lugar nacional entre los 100 municipios con más personas desaparecidas acumuladas.
El registro contabilizó mil 839 personas desaparecidas en Atlautla: 948 hombres y 891 mujeres. La cifra supera los registros reportados para otros municipios mexiquenses incluidos en la comparación: mil 171 casos en Ecatepec, 924 en Toluca y 731 en Nezahualcóyotl.
En su análisis municipal, Red Lupa calificó a Atlautla como un caso atípico y señaló que no encontraba una explicación para el volumen de registros que la Fiscalía mexiquense reportaba en esa demarcación.
La actualización estatal de Red Lupa, publicada el 16 de mayo de 2026, también consignó mil 839 casos en Atlautla. En ese informe, la organización indicó que la cifra había disminuido respecto de 2025, mientras que en otros municipios del Estado de México los registros habían aumentado.
Análisis de contexto para identificar patrones
Durante la exposición, Chica Rinckoar explicó que el análisis de contexto va más allá de reunir informes y documentos aislados. Se trata de una metodología multidisciplinaria que permite relacionar información, construir hipótesis de investigación e identificar patrones útiles para orientar las búsquedas y las indagatorias.
La especialista destacó la importancia de la coordinación entre fiscalías, autoridades de búsqueda y otras instituciones. También subrayó la necesidad de acceder a los expedientes para examinar las circunstancias de cada caso y establecer posibles conexiones.
Este enfoque puede aportar elementos para identificar posibles responsables y fortalecer las labores de búsqueda. Para ello, consideró necesario que las instituciones trabajen de manera coordinada y analicen las desapariciones más allá de cada expediente individual.
Como referencia metodológica, recomendó consultar el documento ABC del análisis de contexto, elaborado por la Comisión Nacional de Búsqueda.
Agresiones contra buscadoras y otros patrones
En su exposición, la directora ejecutiva del IMDHD mencionó distintos fenómenos que considera relevantes para analizar las desapariciones en México. Entre ellos, destacó las agresiones y los asesinatos de personas buscadoras, las disputas territoriales, las fosas y el desplazamiento forzado, así como la normalización de las desapariciones.
También abordó las dificultades para garantizar la participación de las familias, las limitaciones institucionales y la importancia de preservar la memoria y la dignidad de las personas desaparecidas.
Chica Rinckoar sostuvo que el análisis de contexto permite estudiar las relaciones entre estos fenómenos y las condiciones en las que ocurren las desapariciones, en lugar de tratar cada expediente como un caso aislado.
Asimismo, expuso la postura del IMDHD sobre el carácter generalizado y sistemático de las desapariciones en México y la necesidad de analizarlas a la luz de los criterios del derecho internacional relativos a los crímenes de lesa humanidad. Esta referencia corresponde al planteamiento de la organización.
Preocupa la continuidad del registro nacional
La especialista también expresó preocupación por el futuro del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Advirtió que posibles cambios en la política de registro podrían afectar la continuidad de la información y dificultar la comparación de las cifras entre distintos periodos.
“Porque yo creo que el año entrante podemos amanecer un día sin registro. Y con un nuevo registro, donde la manera de informarnos en números de personas desaparecidas cambia a tal punto de no ser comparable con años pasados, y eso sí nos va a afectar bastante en cómo entendemos el problema”, advirtió Chica Rinckoar durante la conferencia.
Su preocupación incluyó la posibilidad de que los registros existentes dejaran de estar disponibles o fueran modificados de tal manera que se perdiera la posibilidad de comparar los datos históricos. Se trata de un riesgo señalado por la especialista, no de una eliminación del registro confirmada.
La advertencia se produce en un contexto de cifras nacionales crecientes. Red Lupa contabilizó 134 mil 257 personas desaparecidas y no localizadas al 16 de mayo de 2026. Un mes después, el 16 de junio, la cifra publicada por la organización ascendió a 135 mil 48 registros.
En su informe nacional con corte al 16 de mayo, Red Lupa reportó un crecimiento de 4.83 por ciento respecto de mayo de 2025 y un incremento promedio anual de 7.6 por ciento desde 2022.
El Estado de México figuró entre las cinco entidades con más personas desaparecidas registradas, junto con Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Nuevo León.

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