El deterioro de una ciudad también pasa por la pérdida de identidad
La recuperación de la capital mexiquense no depende únicamente de obras públicas, programas de gobierno o inversiones en infraestructura. Para el quinto regidor de Toluca, Víctor Armando Díaz Rodríguez, uno de los retos más importantes es reconstruir el vínculo entre la ciudad y sus habitantes.
Durante un encuentro con mujeres periodistas, el edil fue cuestionado sobre qué necesita la capital para volver a ser identificada como «Toluca la bella». Su respuesta fue breve, pero abrió una reflexión sobre el futuro de la ciudad.
A Toluca le hace falta que la quieran”, respondió.

Más allá de una expresión simbólica, el planteamiento colocó en el centro de la discusión un tema que suele quedar fuera del debate público: la identidad colectiva.
Una ciudad no se transforma únicamente mediante recursos económicos o proyectos urbanos; también requiere ciudadanos que se reconozcan como parte de ella, valoren su historia y asuman responsabilidad sobre su entorno.
La transformación no depende sólo del gobierno
Durante la conversación se destacó que los desafíos que enfrenta Toluca no pueden resolverse exclusivamente desde las instituciones.
La participación ciudadana, el respeto por los espacios públicos, la preservación de la identidad cultural y el fortalecimiento del tejido social forman parte de los elementos necesarios para recuperar el sentido de pertenencia que durante años distinguió a la capital mexiquense.
Bajo esta visión, querer a Toluca significa involucrarse en su cuidado, participar en la vida comunitaria y asumir que el desarrollo de la ciudad también depende de las acciones cotidianas de quienes la habitan.
Gobernar exige congruencia
La reflexión también alcanzó a la clase política.
Díaz Rodríguez sostuvo que la función pública no puede desvincularse de los valores ni de los principios éticos, pues la confianza ciudadana se construye a partir de la congruencia entre el discurso y las acciones de quienes ejercen responsabilidades de gobierno.
Consideró que una nueva forma de gobernar debe sustentarse en valores como la honestidad, la responsabilidad, el respeto y la vocación de servicio, entendiendo que las decisiones públicas terminan reflejando la formación y las convicciones de quienes las toman.
En ese sentido, señaló que la política requiere servidores públicos capaces de actuar con coherencia tanto en el ejercicio de sus funciones como en su vida cotidiana, ya que el ejemplo resulta indispensable para fortalecer la credibilidad de las instituciones.
Recuperar el orgullo de pertenecer
La visión planteada durante el encuentro apunta a que el rescate de Toluca debe entenderse como un proceso integral.
Además de mejorar calles, parques, servicios públicos y espacios históricos, el desafío consiste en reconstruir la relación entre gobierno y sociedad para que los habitantes vuelvan a sentirse orgullosos de la ciudad que habitan.
Porque una ciudad que genera identidad y sentido de pertenencia entre sus habitantes tiene mayores posibilidades de conservarse, fortalecerse y transformarse, dijo el edil.
Y ese proceso, concluyó el regidor, comienza cuando las personas vuelven a reconocer a Toluca como algo propio.

por