Productores, cocineras tradicionales y familias de toda la región se reunieron este domingo para celebrar la Cuarta Feria de la Papa, un encuentro que reafirmó la vocación agrícola del municipio y su papel como referente en el cultivo del tubérculo más representativo de la zona.
La jornada, organizada por el Gobierno Municipal de Zinacantepec, se realizó sobre la Calzada al Pacífico, donde los visitantes recorrieron puestos de venta, participaron en concursos gastronómicos y disfrutaron de un ambiente que combinó producción, cultura y tradición.
Productores fortalecen su presencia local
De acuerdo con autoridades municipales, la feria reunió a más de 80 expositores, entre productores agrícolas, artesanos y emprendedores rurales.
La dinámica comercial generó un movimiento constante de visitantes durante todo el día y una derrama económica estimada en 900 mil pesos, principalmente por la venta directa de papa en distintas variedades, platillos típicos y productos derivados.
El presidente municipal Manuel Vilchis Viveros destacó que esta edición superó las expectativas de participación. Anunció que, por su éxito, la feria podría extenderse a dos días el próximo año, con el objetivo de atraer visitantes de otros municipios y consolidar un circuito turístico rural en la zona alta de Zinacantepec.

“Queremos que esta feria crezca, que sea un punto de encuentro anual para nuestras familias y productores. San Juan de las Huertas tiene una historia agrícola viva, y hoy la papa es su carta de presentación ante todo el Estado de México”, expresó el edil durante la clausura.
Tradición, gastronomía y vida comunitaria
Desde temprano, una cabalgata tradicional marcó el inicio de la feria, seguida de la apertura de los stands de productores.
Los asistentes degustaron antojitos elaborados con papa, desde sopes y tlacoyos hasta tamales y panes artesanales. También disfrutaron de presentaciones musicales, grupos de danza regional y exposiciones agropecuarias, que dieron un toque festivo y familiar a la jornada.
La actividad fue acompañada por familias de comunidades vecinas, como Raíces, Santa María del Monte y Cerro del Murciélago, lo que dio a la feria un ambiente de convivencia y orgullo local.

Nos fue muy bien, vendimos todo el producto antes de terminar el día”, comentó Rafael Martínez, productor de papa roja. “Es importante que haya estos espacios porque nos ayuda a mostrar la calidad de lo que sembramos aquí”.
Identidad agrícola y retos por delante
San Juan de las Huertas mantiene una larga tradición en el cultivo de papa, haba y maíz, pilares de su economía rural.
Para muchos productores, este evento significa visibilidad y oportunidad de negocio, pero también representa el reconocimiento a un trabajo que enfrenta desafíos como el costo de los insumos y la falta de apoyos técnicos.
Autoridades locales indicaron que uno de los objetivos del próximo año será mejorar la logística del evento, especialmente en accesos y estacionamiento, además de ampliar la difusión para atraer a un público más amplio.
La feria demuestra que el campo mexiquense sigue vivo, pero también que necesita acompañamiento”, señaló María López, integrante del comité organizador. “Queremos fortalecer la organización de los productores para que esto se traduzca en mejores precios y más oportunidades”.
Una celebración que trasciende el campo
La Feria de la Papa Zinacantepec 2025 concluyó al atardecer con muestras culturales y un reconocimiento a los productores destacados.
Esta edición deja una lección clara: cuando la comunidad se organiza, el campo no solo produce alimento, sino también identidad y desarrollo.

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