El corazón artesanal y cultural del municipio late con fuerza con la realización de la 25ª Feria del Alfeñique, punto de partida del Festival de Día de Muertos “Tzinaclán, Tradición y Encanto”, que ofrece un programa lleno de color, arte y tradición para todas las edades.
Durante la ceremonia inaugural, el presidente municipal, Manuel Vilchis Viveros, destacó que la Feria del Alfeñique no solo es una exposición de dulces, sino un símbolo de identidad que refleja el amor y la creatividad del pueblo de Zinacantepec.
Esta feria es más que una muestra de dulces; es un espejo de nuestras raíces, una herencia viva que se transmite de generación en generación”, expresó el alcalde.
La feria reúne el talento de 30 maestras y maestros alfeñiqueros, quienes con paciencia, creatividad y amor por las tradiciones, dan forma a figuras que son parte del patrimonio cultural local.
Por su parte, la directora de Cultura y Turismo, Jessica Arroyo Ramírez, reconoció el compromiso de las y los artesanos y el respaldo del gobierno municipal para mantener viva una de las tradiciones más emblemáticas del municipio.
El Festival Tzinaclán es una invitación a mirar nuestras raíces, a celebrar la vida y la memoria a través del arte, la danza y la música. Esta feria es un orgullo para nuestro pueblo con encanto”, destacó.
El Festival Tzinaclán contempla diversas actividades culturales como danzas tradicionales y prehispánicas, música, exposiciones, recorridos nocturnos en el panteón, la primera Carrera Tzinaclán, entrega de dulces a niñas y niños, y el tradicional desfile de disfraces en el Barrio de la Veracruz, además de la velada a los fieles difuntos.
Las autoridades municipales reconocieron también el trabajo de las direcciones de Seguridad Pública, Desarrollo Económico, Servicios Públicos y Cultura y Turismo, cuya coordinación ha permitido que el evento se realice en un entorno seguro y ordenado, abierto al disfrute de las familias locales y visitantes.
La Feria del Alfeñique continúa abierta al público en el centro de Zinacantepec, donde las familias pueden disfrutar de las creaciones artesanales, apoyar el comercio local y participar en las actividades culturales que fortalecen el sentido de comunidad.

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