Más de 10 mujeres son asesinadas cada día en México.Mientras tanto, los refugios que salvan vidas siguen sin recibir el presupuesto que el gobierno les prometió.
El abandono no es nuevo. Pero sí es cada vez más evidente.
Durante el primer semestre de 2025, la Red Nacional de Refugios (RNR) brindó atención integral a 7 mil 399 mujeres, niñas y niños. Lo hizo con recursos limitados, personal sin pagos completos y sin apoyo institucional suficiente.

Violencia en casa, indiferencia institucional
El 76% de las mujeres atendidas vivió violencia familiar.
En el 87% de los casos, sus hijas e hijos también fueron víctimas del mismo agresor.
El 66.6% de los agresores eran sus parejas o exparejas.
El 29% tenían vínculos militares o políticos.
El 40.5% portaban armas de fuego y el 38% tenía antecedentes penales.
En total, el 2% de los casos registrados fueron intentos de feminicidio.
Niñez desprotegida: víctimas invisibles
La violencia no termina con la madre.
A casi la mitad de las mujeres que buscaron refugio no se les permitió ingresar con sus hijas e hijos.
El 44.8% de niñas y niños quedaron expuestos a vivir con sus agresores, producto de la violencia vicaria y omisiones gubernamentales.
El derecho a vivir protegidas y protegidos les fue negado.
Refugios colapsan, el Estado responde con simulación
La atención en los Centros Externos de Refugios creció 502% respecto al primer semestre de 2024.
La atención a niñas y niños aumentó 169%.
Sin embargo, el gobierno federal no ha publicado la segunda convocatoria del Programa Federal de Refugios, y ha optado por instalar 607 “centros libres” en menos de dos meses.
Para la RNR, esto evidencia indolencia y simulación, pues los refugios consolidados siguen sin certeza presupuestal ni reconocimiento institucional.
“Acceder a un refugio no es un favor: es un derecho humano que el Estado debe garantizar”, señaló Wendy Figueroa Morales, directora de la RNR.
Testimonios que exponen la deuda institucional
“Te anuncian que es tiempo de mujeres, ¿pero de qué mujeres? ¿Para cuáles es real el acceso a la justicia?
Nadie me creía hasta que llegué al refugio. Hoy estoy con vida, me creen y mi hija duerme sin miedo”.
—Clariza, 23 años
Como Clariza, muchas mujeres no encuentran el peligro en las calles, sino en sus propios hogares.
Y cuando buscan ayuda, las instituciones les fallan.
Violencia institucional también mata
De las mujeres que llegaron a la RNR:
- Solo el 7% había acudido previamente a INMUJERES o SEMUJERES.
- El 6% buscó apoyo en fiscalías.
- El 73% fue atendida en otras instancias gubernamentales que no respondieron de forma adecuada.
En muchos casos, las víctimas enfrentan revictimización y violencia institucional.
Resistencia y exigencia
El personal de los refugios sigue sosteniendo la vida, a costa de su propia estabilidad emocional, física y económica.
Frente al abandono institucional, la RNR lanza un llamado urgente:
- Presupuesto suficiente y sin retrasos para refugios y centros de atención externa.
- Pago completo e inmediato al personal.
- Cumplimiento de las recomendaciones del Comité CEDAW.
- Participación activa en la revisión del nuevo manual de atención.
- Mesas de trabajo efectivas con la Secretaría de las Mujeres.
Un refugio no es un muro, es una vida salvada
Mientras el gobierno acumula discursos,
los refugios operan sin garantías, pero con convicción, mencionó Figueroa Morales.
La Red Nacional de Refugios resiste, acuerpa y exige. Porque vivir sin violencia no es una espera, es un derecho, concluyó.

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