Más de 200 embarcaciones camaroneras en Sinaloa corren el riesgo de quedarse en puerto al inicio de la temporada de captura. La causa, advierte la senadora Paloma Sánchez Ramos (PRI), es la falta de apoyos al sector y el control que ejerce el crimen organizado sobre la pesca en la entidad.
La legisladora señaló que el panorama es crítico: los grupos criminales deciden quién puede salir a pescar y quién no, lo que coloca en riesgo el sustento de cientos de familias que dependen de esta actividad.
La libertad de trabajo de los pescadores sinaloenses está en riesgo todos los días”, denunció.
Otro obstáculo es el costo del diésel marino, que supera los 25 pesos por litro, encareciendo las operaciones y golpeando directamente la economía de las comunidades pesqueras. Según Sánchez Ramos, los pescadores no reciben apoyos reales del gobierno federal para enfrentar esta carga.
La senadora también cuestionó la dispersión de recursos del programa Bienpesca, único esquema de apoyo al sector.
Señaló que existe falta de organización y transparencia, además de que la propia Secretaría de Pesca de Sinaloa desconoce si habrá presupuesto asignado para este año, lo que mantiene a miles de familias en incertidumbre.
Es inaceptable que Sinaloa, el principal productor de camarón del país, viva en condiciones de abandono. Nuestros pescadores merecen seguridad, certeza y respeto a su trabajo, no violencia ni promesas incumplidas”, afirmó.

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