Calimaya, una bebida que durante más de un siglo ha pasado de fogón en fogón y de familia en familia acaba de dar el salto al reconocimiento legal.
El Congreso del Estado de México declaró patrimonio cultural inmaterial la técnica para elaborar el Tecuí, una tradición que no solo se bebe: se hereda, se cuida y se defiende.
El reconocimiento fue aprobado por la LXII Legislatura a propuesta de la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso (Morena), presidenta de la Diputación Permanente, con el objetivo de proteger esta expresión cultural, fortalecer la identidad mexiquense y detonar la economía local en este municipio del Valle de Toluca.

Una tradición que ahora será protegida por ley
Con esta declaratoria, el Poder Legislativo reconoció que la elaboración del Tecuí no es solo una bebida típica, sino una práctica cultural viva, transmitida de generación en generación y profundamente arraigada en la vida comunitaria de Calimaya.
El acuerdo establece que su salvaguarda, preservación, transmisión, promoción y fortalecimiento son de interés público y social, incluyendo no solo la receta, sino también los saberes tradicionales, los procesos artesanales, los utensilios —como las ollas de barro— y los valores culturales asociados a su preparación.
Sin apropiación privada ni fines comerciales exclusivos
Durante la sesión de la Diputación Permanente, y ante personas artesanas productoras de esta bebida, la diputada Camacho Reynoso subrayó que el reconocimiento no persigue fines de exclusividad comercial ni de apropiación privada.
El objetivo, dijo, es poner en valor la dignidad del oficio, proteger el saber popular que lo sustenta y preservar la memoria colectiva que ha mantenido viva esta tradición por más de un siglo.
En ese contexto, también reconoció a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez por impulsar una política cultural enfocada en el reconocimiento de la diversidad, la identidad comunitaria y la preservación de los saberes tradicionales.
Una bebida con más de 150 años de historia
De acuerdo con el cronista de Calimaya, Armando Arriaga Rivera, el Tecuí surgió alrededor del año 1856, cuando era común que los arrieros de la región consumieran esta bebida en ocasiones festivas, acompañados por grupos musicales.
Desde entonces, el Tecuí forma parte del patrimonio social y festivo del municipio y sigue presente en celebraciones y encuentros comunitarios.
Qué es el Tecuí y cómo se elabora
El Tecuí es una bebida que se sirve caliente y se prepara a partir de alcohol de caña y jugo de naranja, a los que se añaden ingredientes como:
- Cacahuate
- Caña
- Pasas
- Canela
- Clavo de olor
- Manzana
- Azúcar
Su elaboración depende de saberes empíricos que incluyen la selección de ingredientes, el uso de utensilios tradicionales, el manejo del fuego y el control de tiempos y temperaturas.
Una técnica viva, oral y comunitaria
Uno de los elementos que le da mayor valor cultural a esta tradición es que la técnica no está codificada en manuales ni estandarizada en fórmulas industriales.
El conocimiento se transmite de forma oral, comunitaria y dinámica, y cada familia conserva variaciones propias que enriquecen la tradición sin alterar su esencia.
Precisamente ese carácter vivo fue uno de los argumentos centrales para declararla patrimonio cultural inmaterial del Estado de México.
Apuesta por el turismo y la economía local
Además de su valor simbólico, la declaratoria busca atraer un mayor número de visitantes a Calimaya y fortalecer la economía local, en beneficio de las personas productoras, artesanas y de los pequeños negocios que dependen de esta tradición.
El Tecuí, ahora con respaldo legal y reconocimiento estatal, se consolida no solo como un símbolo identitario, sino también como una oportunidad de desarrollo regional.

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