
Miles de usuarios del transporte público en el Estado de México enfrentan a diario trayectos en unidades con vidrios rotos, asientos desgastados, sobrecupo y fallas mecánicas, mientras los transportistas presionan por un incremento a la tarifa que podría elevar el costo del pasaje de 12 a 16 pesos en las próximas semanas.
El contraste se refleja en la economía de las familias.
“Yo gasto casi 200 pesos al día en pasajes, y eso sin contar otros gastos de mi familia. Si suben la tarifa, simplemente no nos va a alcanzar”, señaló Xóchitl, habitante de Toluca. Esto representa más de mil pesos semanales en transporte.
En la Ciudad de México, el pasaje mínimo en microbuses se mantiene en 6 pesos, mientras que en el Edoméx ya alcanza los 12, lo que lo convierte en uno de los más caros del país, pese a que las condiciones de las unidades no han mejorado.
Este domingo, un contingente de alrededor de 60 personas respondió al llamado del colectivo No al Tarifazo Edomex, la Asamblea Universitaria UAEMéx y el Comité Coordinador de Lucha UAEMéx. Partieron del Hemiciclo a Benito Juárez, en el Jardín Reforma, y marcharon sobre Isidro Fabela e Hidalgo hasta llegar al Palacio de Gobierno en Toluca.

Durante la movilización, los asistentes rechazaron el aumento y demandaron tarifas preferenciales para estudiantes, personas de la tercera edad y grupos vulnerables, así como inversión en transporte seguro, eficiente y sustentable. Entre sus 10 exigencias principales destacan:
- No al aumento de la tarifa del transporte público concesionado, ya la más alta del centro del país.
- Tarifas preferenciales para estudiantes, adultos mayores y grupos vulnerables.
- Cumplimiento de promesas de campaña: implementación del Mexibús y Metromex en Toluca.
- Democratización de los presupuestos destinados al transporte.
- Ampliación de servicios gratuitos para universitarios de escuelas públicas.
- Inversión en infraestructura peatonal y ciclista.
- Programas para eliminar la violencia de género en el transporte.
- Homologación de la tarifa del Edomex con la de la Ciudad de México.
- Eliminación de taxis colectivos irregulares y vagonetas.
- Detener el uso de recursos públicos como dádivas electorales al gremio transportista.
Los manifestantes recalcaron que un alza a las tarifas representaría “un duro golpe” a la economía de los hogares mexiquenses, sin que existan mejoras en el servicio ni condiciones que justifiquen el incremento.
Hasta ahora, el gobierno estatal no ha confirmado si habrá incremento en las tarifas, pero organizaciones ciudadanas adelantaron que mantendrán movilizaciones para evitar que la medida se concrete.

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