Opinión Rúbrica

Denuncia contra los 400 Pueblos

Aurelio Contreras
Escrito por Aurelio Contreras

El pasado viernes 20 de marzo, tras la publicación de la columna titulada “400 Pueblos: lenocinio, corrupción de menores e impunidad” de la autoría de éste reportero, desde la cuenta de la red social Twitter @400Pueblos se me lanzó una amenaza velada, en estos términos: “O quieres tu promoción como con Claudia Guerrero? Si es así necesitas más méritos!” (sic).

Como es público y conocido, el 30 de enero de 2012, la periodista Claudia Guerrero Martínez, quien ha publicado diversos textos críticos hacia los actos de los dirigentes e integrantes del llamado Movimiento de los 400 Pueblos, fue agredida directamente por un grupo de estos sujetos, quienes semidesnudos se apostaron afuera de las oficinas de su medio de comunicación y la emprendieron a pedradas y huevazos contra el inmueble, sin dejar entrar o salir a nadie del mismo.

A pesar de las súplicas de la periodista para que la autoridad interviniera, la policía estatal, que llegó al lugar de los hechos, no hizo absolutamente nada. Dejó actuar a las hordas comandadas por César del Ángel con violencia y en flagrancia contra una ciudadana veracruzana y, lo peor de todo, con total impunidad.

Así que el mensaje en Twitter “O quieres tu promoción como con Claudia Guerrero?” se acredita sin duda como una amenaza. Lo menos que debo esperar es que una gavilla de bandoleros se presente a las puertas de mi casa para apedrearla. Y de ahí, cualquier cosa podría suceder.

Este jueves 26 de marzo, el diputado local plurinominal del Partido Revolucionario Institucional, Marco Antonio del Ángel Arroyo, hijo de César del Ángel Fuentes, dirigente de los 400 Pueblos, minimizó la amenaza e incluso mi persona: “ése ni lo conozco, ése no tiene importancia”, dijo al ser entrevistado en el Congreso del Estado. Aunque aceptó la autoría del mensaje en cuestión. “Fue el compañero del Movimiento que maneja el Twitter. No fue una amenaza, yo no lo veo como una amenaza”, balbuceó.

Arrogante, quizás porque el fuero le da agallas, el hijo de César del Ángel nos “concedió” a los columnistas nuestro derecho de criticar su actuación, “tengan razón o no tengan razón. Y yo estoy en mi derecho de defenderme. El problema es que no hay que hacerlo mediático, hay que hacerlo jurídico”.

Así que Marco Antonio del Ángel “invitó” a los periodistas que “se han sentido agredidos por los 400 Pueblos” a presentar una denuncia formal y no sólo mediática.

No solamente le tomamos la palabra, sino que nos adelantamos. El mismo viernes 20 presenté una queja ante la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas del Estado. La denuncia de la amenaza quedó registrada como precedente bajo el número DAA/032/2015.

El miércoles 25 de marzo, presenté una denuncia de hechos ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales y en la Atención de Denuncias contra Periodistas y/o Comunicadores (no sé qué tenga que ver una cosa con la otra) en la que hago responsables a los integrantes de los 400 pueblos de cualquier agresión a mi persona, mi familia y mis bienes, y donde solicito las medidas de protección y vigilancia necesarias. La denuncia quedó radicada en la carpeta de investigación 14/2015/PC.

Acudí a estas instancias para cubrir la formalidad legal en el estado, aunque no tengo expectativa alguna sobre su actuación. Si los periodistas nos hemos convertido en los protagonistas de las noticias en Veracruz es, absolutamente, por culpa de un gobierno indolente al que no le ha importado garantizar el ejercicio libre e independiente del derecho a la información y a la libertad de expresión. Al menos en mi caso, no me es grato tal protagonismo, que ha afectado ya la tranquilidad de mi familia y que no corresponde con el sentido de nuestra función como comunicadores.

Por lo que respecta a los dichos de Marco Antonio del Ángel, lo único que puedo agregar es a que a mí me avala una carrera de 20 años en el periodismo y lo poco o mucho que soy me lo he ganado con mi trabajo. A diferencia de él, que es un junior al que su “papi” le regaló una diputación por la que nadie votó, y que transó con el gobierno a cambio de hostigar a quienes considera sus “enemigos”.

El año que entra, Marco Antonio del Ángel dejará de ser diputado y volverá a la nada, donde pertenece. Nosotros seremos periodistas toda la vida.

Asueto

Esta columna y su autor se tomarán unos días de descanso en los que habrá tiempo para la reflexión y la recarga de energía. Volveremos con nuevos bríos el lunes 13 de abril.

A todos quienes se han solidarizado, mi gratitud eterna.

 

Email: aureliocontreras@gmail.com

Twitter: @yeyocontreras

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Aurelio Contreras

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